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PAÍS DE SABIOS

El beneficio de permanecer largas horas en espera para una cita en EsSalud invita al placentero ejercicio de recorrer los pasillos de sus hospitales.

Una primera etapa del aburrimiento se quita con el buen ejercicio cardiovascular, que en el argot criollo se define como “estirar las piernas”, recomendada por terapeutas y galenos, actividad que también permite evitar el frío provocado por la ausencia de aires acondicionados y el uso indiscriminado de ventiladores entre módulos de atención y consultorios, enseñando al paciente a soportar el frío tras el frío, para meditar sobre lo pasajero de la vida, tal vez y pensar que otros tienen menos que nosotros.

Tras tanto ejercicio cardiovascular, el paciente-caminante, un poco harto de los ejercicios, de ver otros enfermos con casos más graves que el suyo y de aburrirse del paisaje de hombres y mujeres de blanco, empieza a tomarle interés a todo lo que esté escrito a su alrededor.

La palabra impresa abunda, se derrama en pasillos y puertas de consultorios, si Ud. presta atención. Desde la trivial “Prohibido fumar” y demás negaciones similares, hasta otras de pensamiento más profundo.

Una nos llama la atención y presta a una reflexión sobre el país y sus ciudadanos:

“Sabía usted que: El hombre ignorante, GRITA; el hombre inteligente OPINA; el hombre sabio, ESCUCHA. Y ahora escoja qué tipo de hombre es usted”.

Pero la auxiliar llama, y dejamos a otro paciente-caminante-mirón, el placer de responder, de cercenarse la cabeza pensando una respuesta adecuada.

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35 años sin “Picaflor de los Andes”

Aniversario. Hoy se cumple un año más de la partida del cantor huancaíno Víctor Alberto Gil Mallma. Este cantor mayor de la música andina, falleció en La Oroya en 1975 y reunió a más de 100 mil personas en su sepelio. (Publicado el miércoles 14 de Julio de 2010 en el diario El Peruano)

Escribe: José Vadillo Vila


1. Los últimos días de su vida, “Picaflor de los Andes”" repetía que se iría muy lejos. Que se iba a morir. Dicen que la tristeza lo abrazaba desde que no pudo cantar en Concepción, durante la última gira que realizó y la gente lo pifió pensando que suspendía el espectáculo porque estaba borracho, pero “Picaflor” era un artista abstemio.

Lo habían llamado también el “Genio del Huaytapallana”, en alusión al nevado que bendice a Huancayo y el valle del Mantaro, esas tierras donde había nacido este “huanca hualash” (“hombre huanca”) y a la que cantaba con una voz que no ha sido igualada, según sus seguidores.

Yo soy huancaíno por algo / Conózcanme bien, amigos míos (...) Conózca…

Acto de soledad

Con 75 años de edad y 53 de carrera en las tablas, al actor y director Edgar Guillén le acompañan sus recuerdos. Cuestionarse la existencia y la actuación le permitieron darle fortaleza a los unipersonales, donde dictó cátedra. (*)
Texto y foto: José Vadillo Vila
1. Hace tiempo que Guillén no aparece en las páginas culturales. Estira sus manos huesudas, su amable cara de sonrisa larga; saluda. Se excusa, pero "a estas alturas de mi vida ya he perdido la noción del tiempo; me gusta no estar al día con la fecha", dice. Serán entonces dos o tres años que cerró el ciclo de hacer teatro en su casa, en Pueblo Libre. Fue una larga temporada, llena de aplausos, de obras y personajes, de charlas sobre su quehacer, que inició el 13 de noviembre de 1993. Cuando cerró el telón, sintió la liberación. Entonces empezó a viajar, a presentarse en locales alternativos.           Ahora acaricia a "Misha", la gata egipcia que ronronea y se adormece sobre los muebles de la sala donde aye…

En la piel del policía

El escribidor de este blog participó del primer taller vivencial de la PNP, Yo periodista, tú policía. Se realizó el 21 de noviembre en la Escuela de Oficiales PNP en Chorrillos y, del 22 al 24, en la Escuela Técnica Superior PNP en Mazamari, Junín.

José Vadillo Vila
Foto: cortesía de Luis Gonzáles Taipe
(Publicado en el diario El Peruano el 11 de diciembre de 2007)




El bautizo
-¡Cuerpo a tierra! -gritó "Pacolo", nuestro instructor. Y los estrenados uniformes de campaña se fueron al demonio; a besarse con el barro, las piedras y el polvo.

Nos esperaban 200 metros entre la pista de aterrizaje y la base antisubversiva de la PNP en Mazamari. La voz del instructor resonó de nuevo, "¡¿cómo está esa moral?!" La sección de 23 periodistas debía de rampear respondiendo, con voz fuerte y clara, que "¡Alta, altísima, como el sol y las estrellas. El combatiente no nace, se hace. Lo posible está hecho; lo imposible, lo haremos!".

Cuando uno rampea, y el sol cae sobre tu nuca…