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Todas las letras




Uno de los más valiosos rescates de 2011 fue la edición crítica de El pez de oro, del escritor puneño Gamaliel Churata (1897-1969). Hablando de rescates, la Biblioteca Nacional del Perú celebró sus 190 años de creación iniciando la campaña para recuperar los 932 libros de su fondo antiguo, extraídos ilegalmente.

Grandes plumas
Miguel Gutiérrez, uno de nuestros mejores novelistas, publicó Pasión Latina, en la que conjuga los demonios de su narrativa, en un thriller sicológico ambientado en Washington. Otras grandes plumas que publicaron fueron Óscar Colchado, Hombres de mar. Carlos Calderón Fajardo: reeditó su primera novela, La colina de los árboles, presentó las novelas La ventana del diablo (Réquiem por Sarah Ellen), y kafkiana La vida íntima de Gregorio Samsa.

Si se trata de exploraciones, José Donayre Hoefken destacó con La descarnación del verbo, un universo de búsquedas estéticas y lógicas. Mientras que Carlos Herrera alumbró Claridad tan obscura, mezcla de novela histórica y futurista, de la vida de Antonio Ruiz de Montoya y la de unos sobrevivientes posapocalípticos. 

Iván Thays aprovechó las historias subterráneas de La disciplina de la vanidad y editó los cuentos Un sueño fugaz. Los críticos sostienen que Luis Hernán Castañeda se consolidó como novelista con La noche americana. Otra voz joven, Carlos Yushimito, presentó sus cuentos Lecciones para un niño que llega tarde.

Impronta poética y académica
Sonia Luz Carrillo, una de las principales voces de la década de 1970, maduró por 12 años su poemario Callada fuente. Enrique Sánchez Hernani, luego del suculento Vinilo, nos dio Quise decir adiós, un poemario  de tono reflexivo. Y Domingo de Ramos demostró su vigencia con Cartas desde la azotea.

La Universidad de San Marcos coeditó los dos volúmenes de La complicada historia del pensamiento filosófico peruano. Siglos XVII y XVIII, trabajó enciclopédico dirigido por el filósofo José Carlos Ballón. 

Por su parte, el Fondo Editorial de la PUCP publicó Románticos y posmodernos, mirada de Alfredo Bushby sobre la nueva dramaturgia peruana. Además de dos volúmenes en justo homenaje al gran lingüista Rodolfo Cerrón-Palomino. Su colega, Martha Hildebrandt, presentó 1000 palabras y frases peruanas.

La Universidad de Ciencias y Humanidades otorgó el primer premio nacional de novela César Vallejo; reeditó la novela vallejiana El tungsteno y publicó Rostros de memoria, del periodista Pedro Escribano.

Otras voces, otras
El sociólogo Pedro Pablo Ccopa reunió sus ensayos en Amor y sexo en la ciudad. La investigadora Leyla Bartet recordó Las fronteras disueltas. Voces árabes en el Perú.

Siglos XIX y XX. El cusqueño América Rivas entregó Agustín Lizárraga. El gran descubridor de Machu Picchu, donde reivindica a quien habría descubierto la ciudadela antes que Hiram Bingham. En Polvo en el viento, el periodista Hugo Coya da una mirada sobre la década de 1990 y el narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera y sus relaciones con Vladimiro Montesinos.Además, el libro Relatos del Perú, del cronista viajero Rolly Valdivia; Eloy Jáuregui se aproximó a la música criolla con El Pirata y a la salsa, con Pa' Bravo yo. Mientras Ernesto Toledo publicó El cóndor pasa: mandato y obediencia, sobre la famosa zarzuela creada hace 97 años por Daniel Alomía Robles.

La presencia (editorial) de José María
Desde la ficción y la investigación se honró la memoria del amauta José María Arguedas. Una de las últimas publicaciones del año fue Arguedas. Poética de la verdad, editado por la BNP. Abundaron las nuevas lecturas, como la del crítico José Alberto Portugal, Las novelas de José María Arguedas, en la que lo reivindica como un narrador que parte de los discursos de lo popular, y la del joven investigador escritor Dante Ramírez La Torre, Neorrealismo y Transculturación en El Sexto, en el que propone a un escritor que evoluciona y se vuelve transcultural. Hubo reediciones importantes de las obras de ficción del escritor andahuaylino y también de trabajos como el de Gustavo Gutiérrez, Entre las calandrias, con incorporación de nuevos textos.


Aniversarios notables
Se celebraron los 100 años de Emilio Adolfo Westphalen, los 50 años de la publicación de Los inocentes. Lima en rock, primer libro de Oswaldo Reynoso. En poesía, los 100 de Simbólicas de José María Euguren, el medio siglo de la publicación de Oh hada cibernética de Carlos Germán Bellu, Abril y lejanía, de Carmen Luz Bejarano; los 40 años de Contra natura, de Rodolfo Hinostroza, y tres décadas de Noches de Adrenalina, de Carmen Ollé.

Datos
-664 mil 648 visitantes recibió la Casa de la Literatura Peruana durante 2011. 

-En la 16a Feria Internacional del Libro de Lima, se entregó a Irma del Águila Peralta el tercer premio de novela breve de la CPL.

-Nos dejaron este año el narrador Carlos Eduardo Zavaleta, el cronista Manuel Jesús Orbegoso, el intelectual Carlos Iván Degregori, el doctor Luis Jaime Cisneros y el antropólogo Fernando Fuenzalida.

-El próximo año, el grupo poético Kloaka, que rescató la jerga callejera, cumplirá tres décadas de creación y publicará antología en Estados Unidos.

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Aniversario. Hoy se cumple un año más de la partida del cantor huancaíno Víctor Alberto Gil Mallma. Este cantor mayor de la música andina, falleció en La Oroya en 1975 y reunió a más de 100 mil personas en su sepelio. (Publicado el miércoles 14 de Julio de 2010 en el diario El Peruano)

Escribe: José Vadillo Vila


1. Los últimos días de su vida, “Picaflor de los Andes”" repetía que se iría muy lejos. Que se iba a morir. Dicen que la tristeza lo abrazaba desde que no pudo cantar en Concepción, durante la última gira que realizó y la gente lo pifió pensando que suspendía el espectáculo porque estaba borracho, pero “Picaflor” era un artista abstemio.

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Texto y foto: José Vadillo Vila
1. Hace tiempo que Guillén no aparece en las páginas culturales. Estira sus manos huesudas, su amable cara de sonrisa larga; saluda. Se excusa, pero "a estas alturas de mi vida ya he perdido la noción del tiempo; me gusta no estar al día con la fecha", dice. Serán entonces dos o tres años que cerró el ciclo de hacer teatro en su casa, en Pueblo Libre. Fue una larga temporada, llena de aplausos, de obras y personajes, de charlas sobre su quehacer, que inició el 13 de noviembre de 1993. Cuando cerró el telón, sintió la liberación. Entonces empezó a viajar, a presentarse en locales alternativos.           Ahora acaricia a "Misha", la gata egipcia que ronronea y se adormece sobre los muebles de la sala donde aye…

En la piel del policía

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José Vadillo Vila
Foto: cortesía de Luis Gonzáles Taipe
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El bautizo
-¡Cuerpo a tierra! -gritó "Pacolo", nuestro instructor. Y los estrenados uniformes de campaña se fueron al demonio; a besarse con el barro, las piedras y el polvo.

Nos esperaban 200 metros entre la pista de aterrizaje y la base antisubversiva de la PNP en Mazamari. La voz del instructor resonó de nuevo, "¡¿cómo está esa moral?!" La sección de 23 periodistas debía de rampear respondiendo, con voz fuerte y clara, que "¡Alta, altísima, como el sol y las estrellas. El combatiente no nace, se hace. Lo posible está hecho; lo imposible, lo haremos!".

Cuando uno rampea, y el sol cae sobre tu nuca…