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Adiós al maestro "Pacopu"


Partió sin ver presentadas todas sus composiciones: el maestro Francisco Pulgar Vidal, compositor miembro de la vigorosa Generación del 50, junto con Edgar Valcárcel y César Bolaños, falleció la tarde de ayer. Fue miembro de la primera vanguardia musical peruana del siglo XX. (Publicado en el diario oficial El Peruano, el miércoles 18 de enero de 2012)


Escribe: José Vadillo Vila

El pentagrama nacional ha tocado las notas más graves, nuevamente, esta semana. El maestro Francisco Pulgar Vidal, figura de la Generación del 50, falleció la tarde de ayer en su casa, nos informaba en escueta nota el Conservatorio Nacional de Música, de donde era profesor emérito.

Como se dice en estos casos, Pulgar Vidal, con más ochenta años, falleció víctima de una enfermedad de apellido largo. Ya a fines de 2010, cuando le preparaban un homenaje en el Centro Cultural de España, el maestro estuvo hospitalizado en el hospital Rebagliati, recuperándose de un derrame cerebral.

"Como todos los miembros de la Generación del 50, Pulgar Vidal fue ícono de la música contemporánea, cada uno con un estilo distinto", nos explica apenado el productor Jorge Garrido Lecca.

Don Paco se nos fue con las ganas de haber querido presentar y publicar todas sus obras. Nos lo dijo en una entrevista. No hablaba mal que sólo puñados de cientos de oídos nacionales habían conocido de su obra: "Hemos tratado de crear una voz", repetía. Y vaya trabajo que hizo.

1958. Pulgar Vidal (izquierda, inferior), junto a sus amigos E. Valcárcel, C. Bolaños y L. La Rosa.

En su trabajo es la confluencia de elementos precolombinos, republicanos y contemporáneos

MÚSICO HUMANISTA
Hablar de Pulgar Vidal es también hablar en colectivo. A don Paco le llamaban "Pacopu" sus queridos amigos de Generación del 50, los también compositores "Gato" Edgar Valcárcel (1932-2010) y "Bolo" César Bolaños; y el director de orquesta Leopoldo "Polito" La Rosa.
Con ellos tuvo una amistad que pervivió por más de medio siglo.

"Éramos muy demócratas, todos expresábamos lo que queríamos, y cuando podíamos, elogiábamos", decía él mostrando una foto de 1958.

El trío de compositores amigos integró la primera vanguardia musical peruana, junto con la maestra Olga Pozzi-Escot. Ellos se definían como un grupo sin nombre, aunque con vasos comunicativos con la Generación del 50, aquella generación de grandes poetas, pintores, arquitectos y narradores nacionales.

CREANDO UNA VOZ
País de mezquindades como refunfuñan algunos con justa razón, Pulgar Vidal mereció más tributos y difusión de su obra, por su irrupción de un mundo musical peruano con nuevos sonidos desde los tiempos en que en el Perú música académica era sólo la pianística de Chopin o la orquestal de Beethoven. Pero igual que Valcárcel, era provinciano, huanuqueño, y en el siglo pasado, ese dato pesaba más: marcaba discriminación, a pesar de los elogios que logró su trabajo en el extranjero.

Sin embargo, don Paco repetía que "lo positivo es que hemos tratado de crear una voz". Y ahí tenemos su cantata "Apu Inca", que la crítica considera su obra más lograda. Aunque otro factor importante en su trabajo es la confluencia de elementos precolombinos, republicanos y contemporáneos.

Que, por ejemplo, se haya inspirado en Vallejo, en el cuento "Paco Yunque" o el poema  "Intensidad y Altura", para crear trabajos musicales; además de haber arreglado y compuesto canciones en ritmos nacionales de huaino, marinera, tondero.

2008. Franqueado de sus amigos Boñalos y Valcárcel. Foto cortesía Diario Oficial El Peruano. 

Por más de 60 años, el compositor huanuqueño se dedicó a la creación musical



SACERDOCIO MUSICAL
Hasta sus últimos años, Pulgar Vidal trabajó en sus composiciones desde las nueve de la mañana hasta las dos de la tarde, todos los días. Y de eso era testigo su esposa, Marieta Claudette. 
El artista huanuqueño empezó en la música a los 14 años de edad, y a los 24 ganó su primer premio internacional, aunque el reconocimiento en Lima le fue un tanto adverso, ya que por esos años se veía a los músicos provincianos como figuras menores. 
Junto a sus compañeros de generación, don Paco también editó, entre 1952 y 1954, Témpora, revista de crítica musical, donde colaboraron Carlos Germán Belli y Arturo Corcuera.
También, el arte de Pulgar Vidal tuvo mucha relación con el teatro Municipal, donde siempre llegaba a escuchar los ensayos de la Orquesta Sinfónica Nacional.



LAS OBRAS DEL MAESTRO
Entre las piezas que compuso Pulgar Vidal se cuentan Cuarteto N°1 (1953); Tres poemas líricos para coro (1955) y Paco Yunque (1960). Asimismo están  Sinfonía Chulpas (1968); Cantata Apu Inqa (1970) y Barroco criollo para orquesta (1978). De época más reciente son 10 vallejianas para soprano y coro (1990); Sinfonía Nasca (1995); Sinfonía Taki-Bach (1998); Los Negritos de Huánuco (2009), entre otros.

DATOS
•En 2010, el VIII Festival de Música Clásica Contemporánea de Lima le tributó homenaje, con interpretación de piezas inéditas suyas para guitarra, quinteto de cuerdas y orquesta.
•El director Leopoldo 
La Rosa fue el primero, desde la década de 1960, en incluir en el repertorio de la Orquesta Sinfónica Nacional obras de compositores peruanos vivos.
•Otros directores que han difundido sus trabajos fueron Armando Sánchez Málaga, José Carlos Santos, Carmen Morán, Óscar Vadillo.
•En 1980, un disco editado por el instituto Goethe recopiló las composiciones de estos autores, como la Generación del 50.
•"Hilenlalida" fue un proyecto de seis canciones, que escribió Pulgar junto a Edgar Valcárcel. Fue editado en Barcelona.
•Se consideraba fruto  del Conservatorio 
Nacional, fundado en 1946. "Lo anterior fue una etapa muy exclusivista, discriminante", aseguraba.

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