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Una historia reciente

El periodista Hugo Coya entrevistó a 78 personas para elaborar Polvo en el viento, libro que da una mirada a todo lo que representó el narcotraficante Demetrio Chávez Peñaherrera y la peor parte de la sociedad peruana en los años noventa. (Publicado en el semanario Variedades del diario El Peruano, el lunes 21 de octubre de 2011).

Escribe/Foto: José Vadillo Vila



No es narcoliteratura. Tampoco la biografía sobre un capo del narcotráfico, narrada en 181 páginas. Si el periodista Hugo Coya dedicó los domingos de un año en ir al penal de máxima seguridad Miguel Castro Castro, con lápiz y papel en mano, fue para tomar el testimonio de Demetrio Chávez Peñaherrera y tener una mirada sobre nuestra historia reciente.

"A partir de 'Vaticano' podemos representar una época reciente importante para el país, que muchos peruanos menores de 30 años no vivieron y otros preferirían que se olvide. Él fue protagonista importante de la época de Fujimori, cuando Vladimiro Montesinos era quien realmente manejaba el país", explica Coya.

Su libro Polvo en el viento. Vaticano: esplendor y miserias de un narcotraficante (Aguilar, 2011) "es un esfuerzo para que los peruanos conozcamos nuestra historia, con todo lo bueno e indeseable que pudiera tener".

El protagonista negro
Fue la primera vez que Chávez Peñaherrera, el hombre que fue considerado nuestra versión local de Pablo Escobar, se sentó a narrar su historia a un periodista. Todos los domingos, desde la mañana hasta las seis de la tarde, entrevistador y entrevistado se reunían en la zona del "venusterio" y en el pabellón 1-A del Castro Castro.

Pero la aventura para escribir el libro empezó año y medio atrás, cuando personas del entorno del narcotraficante se comunicaron con Coya y le pidieron que lo visite en el penal.

De "Vaticano" no se sabía desde 1996, luego que en tres últimas audiencias (una pública y otras ante un juzgado civil y otro castrense), se retractó de las acusaciones que hizo contra el exasesor del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN), Vladimiro Montesinos, quien le cobraba 50 mil dólares mensuales para poder hacer envíos de droga desde Campanilla, provincia de Mariscal Cáceres, región San Martín, hacia Colombia. El alejamiento entre Chávez y Montesinos se daría, cuando este último quiso subir al doble los cupos, hasta los 100 mil dólares.

Documentos desclasificados
Polvo en el viento se basa, también, en documentos desclasificados del Departamento de Estado y de Justicia de Estados Unidos sobre este caso, que demuestran que el narco operó con la venia de algunos militares del Alto Huallaga y que las altas autoridades peruanas sabían de ello.

Incluye, por ejemplo, las "alertas", que enviaba la DEA, entre 1989 y 1990, y que eran omitidas. "Vaticano", por su parte, relata al periodista cómo recibía información de los militares para que la "firma" (grupo) de "Vaticano" no caiga en los operativos.

Extraños olvidos
La imagen de un Chávez Peñaherrera de 1996, hablando incoherencias, ha quedado grabada en muchos peruanos. Fue encerrado por casi siete años en una de las celdas incomunicadas, de 2 por 3 metros, en la Base Naval del Callao. El narco había sido capturado a inicios de 1994 en Colombia, y se le había abierto un proceso por delitos de terrorismo y traición a la patria, por ello debía cumplir la condena de cadena perpetua. Para él, se trataba sólo de la venganza de su antiguo socio, Montesinos, por abrir la boca.

Su estadía en la Base Naval todavía es un capítulo borroso en la vida de Chávez. Coya logró entrevistarse con los tres médicos que lo examinaron y explican que fue sometido a una craneotomía, procedimiento quirúrgico que permite apaciguar a los pacientes mentales con actitudes violentas. En el caso de "Vaticano", la intención habría sido lograr que pareciera una persona perdida.

-A diferencia de la lobotomía, los efectos de la craneotomía pasan con el tiempo. Ahora, a 18 años de estar preso, Chávez Peñaferrera ha ido recuperando la memoria y recuerda detalles escalofriantes y sorprendentes de lo que fue su carrera delictiva -explica Coya.

El periodista realizó entrevistas a 78 personas, entre militares, policías, familiares y amigos del "Vaticano"; gente que colaboró en su captura, informantes, agentes de la DEA y el SIN. Sólo algunos, por temor a represalias, prefirieron no ser identificados.


78 entrevistados
Para Polvo en el viento, el periodista realizó entrevistas a 78 personas, entre militares, policías, familiares y amigos del "Vaticano"; gente que colaboró en su captura, informantes, agentes de la DEA y el SIN. Sólo algunos, por temor a represalias, prefirieron no ser identificados.

-Para mí ha sido un descubrimiento de cómo opera el narcotráfico en el país. Pensamos un poco ingenuamente, por las imágenes de Hollywood o que el narcotraficante es un ignorante que casi no sabe hablar. Y resulta que Chávez Peñaherrera no es ni uno ni el otro.

Pobreza en el Huallaga
Para contar esta historia, Coya viajó al valle de Huallaga, acompañado de la fotógrafa Marina García Burgos. "Es una realidad que nosotros en Lima desconocemos completamente", y detalla sobre la pobreza que se vive en esta zona del país, sin carreteras, luz y agua potable.

-Creo que algo muy importante que debemos conocer para erradicar el narcotráfico, es entender cómo estas poblaciones se convierten en agentes del narcotráfico. El caso "Vaticano" es un momento para reflexionar y ver qué hace el Estado por esta gente que necesita de una vida digna para no ser seducidos por el poder del narcotráfico.
Coya recuerda que no estamos ante una apología al narcotráfico.

"Todo lo contrario. Es una muestra de cómo actúa el narcotráfico para que a partir de ahí autoridades y ciudadanos entiendan mejor este problema que, además, nos ha llevado a la terrible situación de ser considerados el mayor productor de cocaína en el mundo, lo acaba de declarar Estados Unidos".

Aprender del pasado
El gran ausente de esta historia es el exasesor del SIN, Montesinos. Paradójicamente -"justicia poética", la llaman los gringos-, ocupa la celda número 2, en la Base Naval del Callao, la misma donde mandó recluir a "Vaticano".

Hoy, Chávez Peñaherrera, que se acerca a los sesenta, cumple 18 de los 22 años de su sentencia. Saldrá el año 2015 y cree que ya se redimió ante la sociedad. Y la productora Michelle Alexander ya firmó un contrato con el periodista, para grabar una miniserie, que sería una coproducción peruano-colombiana, basada en el libro, en esta historia sobre "Vaticano" y una época negra en la historia nuestra.

"Confío sinceramente que el libro abra las posibilidades a más investigaciones. Es un tema que no se ha agotado", dice Coya. "Al contrario, la historia de 'Vaticano' puede abrir nuevas expectativas para que sociólogos, historiadores y antropólogos puedan estudiar mejor el fenómeno del narcotráfico. Debemos de utilizar las experiencias pasadas para que no se vuelvan a repetir".


APUNTES
En 2001, atendiendo el pedido de grupos de derechos humanos, Perú anuló la condena que una corte militar había impuesto a "Vaticano".

Demetrio Chávez Peñaherrera fue juzgado nuevamente, y a principios de 2004 la Sala Nacional de Terrorismo lo condenó a 18 años de prisión.

El juzgado lo halló responsable de colaborar con Sendero Luminoso con el fin de que le permitieran realizar sus actividades de tráfico de drogas.

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