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Romántico per natura

Futbolista, cinéfilo, actor frustrado, pero sobre todo creador de célebres valses dedicados al amor de a dos. José Escajadillo celebra sus cuatro décadas de compositor. Además de escribir valses inmortales, ha escrito himnos y marchas para las armas de las FF AA y la PNP. (Publicado el lunes 23 de octubre de 2011 en el semanario Variedades del diario oficial El Peruano)

Escribe: José Vadillo Vila
Ilustración: Omar Zevallos



José Escajadillo Jarro saca pica a estos tiempos sin amor: "Nací romántico y moriré romántico", dice. Y las trece canciones de su nuevo álbum, el número seis de su carrera, Entre maravillas, lo confirman con esa vena. Algo tendrá que ver que en su sangre hay de moche e italiano para que los glóbulos rojos estén siempre pensando en el amor.
"Le he escrito al amor en una forma tremenda. Hasta en mis marchas militares siempre tienen una parte romántica", explica, sentado en su amplia oficina de presidente de la Asociación Peruana de Autores y Compositores (Apdayc), en Miraflores.
¿Cree que existen los hombres no románticos?
-En el fondo de su alma todo ser es romántico per natura. Ahora, el romanticismo se desarrolla desde que uno es niño.
Escajadillo, que nació en Monsefú pero se crió en puerto Eten, a donde llegaron por razones laborales de su padre. Ya en el colegio Diego Ferré era un recitador de poemas infaltable de los llamados "lunes literarios". Pero entonces no componía nada.
"Mi niñez fue de una mataperradas tremendas, totalmente sanas". Por ejemplo, aprovechaban el tiempo de las crecidas del río para lanzarse desde el puente de ciudad Eten a luchar contra el agua y salvar a unas reses. "Todo era muy bonito".

El cine, el otro amor
La cosa (el bichito del compositor) vino después, en la secundaria, cuando estudiaba en el Colegio Nacional San José, en Chiclayo. El futuro creador de valses amatorios era "medianamente estudioso", no más, se hacía la vaca sobre todo para irse al cine-teatro Tropical, donde se pasaban las películas americanas, que desde entonces siempre ha sido una de sus aficiones.
Fue fanático de los gringos y los británicos; de John Wayne, Clark Gable, Burt Lancaster, Kirk Douglas, Henry Fonda, Peter O'Toole. Y en el colegio un profesor muy amante de la escena siempre ponía al futuro compositor como parte del elenco de algunas obras teatrales.
Hace unos años vivió en el área de la bahía de San Francisco, a cuadras de la universidad de Berkeley, y una de las primeras cosas que hizo fue ir a visitar la cárcel de Alcatraz, donde se recrearon algunas películas memorables. Y la versión de Spencer Tracy de El viejo y el mar (1958), le inspiró en parte para la canción homónima que hizo, también como homenaje a la gente de las caletas de Lambayeque.
¿Le hubiera gustado ser actor? No lo duda: "Sí, porqué no. Me hubiera gustado ser actor y creo que no lo hubiera hecho mal".
Si bien ha compuesto para casi todo lo que ha pensado, sólo le falta hacer realidad componer música para una película.
-Si alguna vez alguien me presenta un guión que me deslumbre para poder inspirarme, me gustaría hacer la música para esa película como debe hacerse, con toda la experiencia que tengo, con el amor a la música y a las películas y hacer una real musicalización -explica Escajadillo, gran admirador de Burt Bacharach, el pianista y cantante creador de más 70 éxitos en Estados Unidos.

Devoción, armas y mujer
Lo primero que Escajadillo hace cada día que llega a su oficina de la Petit Thouars es besar la imagen del Corazón de María, tocar con respeto su cuadro del Niño del Milagro de Eten, la de la Virgen de Lourdes, su pequeña copia de la Cruz de Motupe. Espera repetir el plato y recibir por cuarte vez en la casa de Apdayc del jirón Ica al Señor de los Milagros con una canción suya.
Su otro amor es por las Fuerzas Armadas. El primero de los 51 himnos y marchas que tiene escritas a las Fuerzas Armadas y a la Policía Nacional, lo dedicó al grupo aéreo número 6, de Chiclayo, donde sirvió como voluntario y salió con galón de cabo. "Gallos del Espacio" se llama el himno y es de 1983, inspirado en los símbolos de este grupo: un gallo de pelea, cuenta este compositor quien tiene un uniforme de piloto honorario de la FAP, porque ha escrito cánticos para cada uno de los grupos aéreos y unidades de la Fuerza Aérea.
Los diplomas y medallas y su uniforme de piloto, los tiene guardados en la casa que les dejó su madre, Yolanda Farro, en Eten, continuando con la promesa que le hizo a ella hace cuatro décadas: que la primera medallita o diploma que ganara, se la llevaría. Ahora el alcalde del puerto norteño quiere hacer un museo dedica a Escajadillo, un proyecto por concretar.
-La inspiración viene cuando Dios manda, porque él es quien nos da este don, afirma.
José es el mayor de los siete hermanos varones Escajadillo Farro. Sólo su segundo hermano, Dante, es inspirado, compone, "pero no tuvo el valor suficiente para meterse de lleno en esta carrera". En cambio, Patricia, una de sus dos hijas, es psicóloga, pero le gusta componer y ya se hizo socia de Apdayc.
¿La mujer ha sido su principal musa?
-La mujer es una musa inspiradora universal, empezando de la madre-mujer, la madre-tierra, la mujer-esposa y las hijas-mujeres, en mi caso.

Escajadillo empezó a hacerse de nombre en los años setentas con un valse nuevo, que se bautizó como "balada criolla". Ahí están sus grandes composiciones, "Jamás impedirás", "Que somos amantes", "Donde tú vayas", "Yo perdí el corazón"...

Los valses cortavenas
Escajadillo empezó a hacerse de nombre en los años setentas con un valse nuevo, que se bautizó como "balada criolla". Ahí están sus grandes composiciones, "Jamás impedirás", "Que somos amantes", "Donde tú vayas", "Yo perdí el corazón", "Amada de los años viejos".
Pero no se considera un compositor criollo, sino "un compositor múltiple", que ha compuesto alrededor de 700 canciones, entre valses, baladas, música disco, marchas deportivas y militares.
Pese al número, dice que no trabaja con horarios. "¡Eso jamás!". Claro que tiene una hora al día en que toca la guitarra "y si siento un chispazo creativo, me quedo dos o tres horas trabajando la idea. Pero no siempre vienen los chispazos. Quien diga que todo el año vive inspirado, está loco o nos están mintiendo".
-Si tuviera que quedarse con una de sus canciones, ¿cuál sería?
-Cada uno tiene una connotación diferente, aunque todos están con el común denominador romántico me quedaría con todas. Quizás el que me abrió las puertas de la notoriedad, "Jamás impedirás", que después de 40 años de escrito sigue siendo tan pródiga para mí, sigue teniendo vigencia.
Él ha compuesto himnos populares como "Manos morenas", dedicada a la selección de voleibol femenino, o la última marcha que acompañó a una selección de fútbol a su clasificación a un mundial, la de España 1982.
No es algo alejado de él, ya que también fue "pelotero de los grandes" en su pueblo. Jugué por el Colegio San José y por un gol mío, mi equipo, Los Caimanes de Puerto de Eten, subieron a primera división", cuenta el maestro, recordando sus años cuanto era hombre orquesta en la delantera y sudaba las camisetas 11, 9 y 10, por igual.
-Si no hubiera sido compositor, hubiera sido militar, me hubiera gustado ser piloto de casa.
-¿Y le compondría algo a la nueva selección, a los dirigidos por Markarián?
-De repente, todavía hay tiempo. Lo que veo es otro espíritu. No solo con los jugadores y el entrenador, que parece un peruano de verdad, sino en la actitud de la gente. Lo único que no me gusta es que empecemos a darle de repente galardones que todavía no se merecen y llamarles campeones a priori.
Al término de su servicio se dio cuenta que no, por una razón, a mí nunca me ha gustado que me mande nadie. Hasta mi viejo lo soporté. Totalmente independiente, porque si me equivoqué, lo hice yo con mi libre albedrío y mi independencia total. Así he creado todo lo que he podido crear hasta este momento.
Han pasado 40 años desde que se inició como cantautor. "Jamás pensé que Dios iba a ser tan generoso: no me ha quitado la voz que me regaló ni las dotes para componer". Este hombre que ama su libertad, y que dice ha compuesto a todo lo que ha querido, desde hace 12 años está en los altos puestos directivos del Apdayc. Su cargo como presidente acabará su mandato en 2014, pero seguro sus canciones continuarán sonando, como legado para el último romántico peruano.
 

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