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Autor argentino, Fabián Casas. Foto: Vidal Tarqui (diario El Peruano).

Escribe: José Vadillo Vila.-

Boedo es una suerte de Macondo para Fabián Casas. Un Macondo nada épico, subraya. Es el barrio bonaerense donde el autor situó su conjunto de relatos Los Lemmings (Lima, Estruendomudo, 2012) “porque no tengo imaginación, sino hubiese escrito El Señor de los Anillos… Boedo es lo que tengo, lo que puedo narrar”.

En el imaginario popular, lemmings son los roedores suicidas. Los Lemmings, de 125 páginas, es un exitoso conjunto de relatos que han sido editados en Bolivia, Alemania, España y ahora en el Perú.

Son historias relacionadas, en distintos tiempos, con un grupo de adolescentes de Boedo.
Antes del “éxito descomunal” de este libro de nueve relatos aparecido originalmente en 2005, Fabián Casas había escrito por 20 años “poemas chicos” y la novela Ocio, que también tuvo una versión cinematográfica.

Tras Los Lemmings, en 2010, se animó a publicar su Poesía Completa, cuya edición se agotó solo en tres meses, lo que dejó boquiabiertos a medio mundo en Buenos Aires. Casas sabe que todo se lo debe a su libro con nombre de roedores suicidas.

“Empecé a tener lectores que no conocía; antes sabía su nombre, casa y teléfono, y podía llamarlos”, sonríe. Con Los Lemmings vino la fama, gente que en la calle le paraba, músicos de rock identificados, chicos, de todo, cuenta Casas, para quien “la literatura es algo colectivo, gracias a Dios. Porque una literatura creada por un solo escritor, una literatura imperialista, hablaría de una literatura mala”.

Futuro y guión
Casas se cataloga más como lector voraz –donde es indispensable Montaigne– que como escritor; no tiene horarios para su escritura (“para lo único que tengo horario es para mi clase de karate, que me permite combatir la tendencia melancólica que tengo desde chiquito”) y todavía no sabe a dónde va su narrativa.

Lo que acaba de escribir es su primer guión. Se lo pidió su compatriota el cineasta Lisandro Alonso (“soy fanático de él”) y la producción correrá por cuenta del actor estadounidense Viggo Mortensen (de El Señor de los Anillos, para más señas), quien igual que Casas es fanático del Atlético San Lorenzo de Almagro; ambos escriben en la web oficial del club deportivo.

Casas, quien también es periodista, ya no escribe poesía. Continúa con la narrativa de ficción y ensayos. Viene una novela en un par de años, mientras termina un volumen de ensayos sobre cultura popular, Ensayos al tuntún, siguiendo la línea de Ensayos de bonsái y Breves apuntes de autoayuda, que será editado este año en España.

Influencia peruana
Fabián Casas explica que Rodolfo Hinostroza, Antonio Cisneros, José Watanabe, César Vallejo fueron poetas “formativos” para él. Con Cisneros coincidió en muchos encuentros de poetas en toda América Latina. Ha sido un omnívoro lector de Hinostroza: “He leído todos sus libros, inclusive uno que se llama Teoría de la limpieza.” 

“Para mí tienen unos prosistas descomunales, desde Vargas Llosa, pasando por Julio Ramón Ribeyro, un genio total, Alfredo Bryce, Luis Loayza”, explica Casas, quien también es cocreador de la editorial que usa material reciclado, Eloísa Cartonera.

Dato
El autor empezó a escribir Los Lemmings cuando en 1998 estuvo unos meses en Iowa (EE UU) como becario del programa internacional de escritores, donde se dedicó a traducir y escribir.

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José Vadillo Vila
Foto: cortesía de Luis Gonzáles Taipe
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