Ir al contenido principal

La década de MAO

Desde hace 10 años, don Manuel Acosta Ojeda difunde a través de El Heraldo Musical, de Radio Nacional del Perú, las melodías y cantores de todas las sangres. (Publicado el sábado 05 de febrero de 2011, en el diario oficial El Peruano).

José Vadillo Vila.-

"Al ojo", casi sin ver el diapasón, Gustavo Urbina toma el palo trinador por la cintura y arranca con la melodía.Su voz le hace honor a su gran caja toráxica para enumerar las bondades de los pueblos del sólido norte. Un cajonero de toque alegre le hace la segunda, mientras el maestro Manuel Acosta Ojeda (MAO) acompaña con las palmas y Celeste –su hija– se anima a cantar y bailar en silencio. Así se vive un día de grabaciones de El heraldo musical, que sopla sus primeras 10 velitas; y que oxigena con sapiencia la parrilla de la FM desde Radio Nacional del Perú.

Cambios en el dial
Claro, mantenerse una década en la radioemisora estatal no ha sido una cama de rosas. El espacio del conspicuo compositor ha sabido de bonanzas de 120 minutos al aire, es cierto; de programas "en vivo" en el auditorio de Nacional, pero también de sobrevivencias a las tres de la madrugada, hora de los búhos. ?

Ahora El heraldo es dominical y dura 50 minutos. "No es un espacio jaranero. Basta escucharlo para saber que Manuel difunde la música popular, con ciertas libertadas que nos permiten, aparte de hacer música de todo el Perú, también presentar exponentes de música argentina, ecuatoriana, colombiana, venezolana, por ejemplo", explica Celeste Acosta, productora y co-conductora del programa.

Para el gran MAO no es su debut en el aire. Se inició hace más de 40 años en radio Agricultura, luego mudó a El Sol, tuvo un largo período con Música del pueblo, en Radio Santa Rosa. Y en Nacional ha practicado la democracia ofreciendo El heraldo musical criollo y El heraldo musical andino, que ahora se integran en El heraldo musical, a secas, donde se hace magia para ofrecer 25 minutos de música de costa y la otra mitad de melodías del Perú profundo.

Mirada profunda
Como refiere MAO, El heraldo musical tiene entres sus fines recordar el legado de los grandes compositores, dando a conocer su época y entorno, que en muchos casos conoce de primera mano. "Todo tiene un porqué, una presión geográfica, social, política, etcétera", comenta el creador criollo, cuya erudición en la materia popular, bromas elegantes e ironía fina, son el sello del espacio.

En cada edición, Celeste le pica al maestro para que este se explaye sobre la música popular en el Perú o cuente alguna anécdota, de acuerdo con los invitados y el contexto del programa. "Como bien dijo el guitarrista Adolfo Zelada, los jóvenes no entienden la música criolla como nosotros: la canción criolla es una cosa natural, muy íntima, sobre todo de limeños, chalacos y costeños", comenta don Manuel.

Puede reflexionar sobre la fibra delicada de los compositores, como Pablo Casas Padilla, por ejemplo: "Ahí está una cosa que deben estudiar los psicólogos, los neurólogos, en la melodía de Pablo abunda la ternura que emociona". O memorista, recordar junto a los cantores cómo era la melodía original de canciones tergiversadas por el tiempo, la huachafería y la falta de respeto, mientras los invitados también dan nuevas luces sobre un tema y calientan la garganta con alguna melodía.

En sus comentarios al aire, Acosta Ojeda puede hacernos viajar al Callejón de las Siete Puñaladas, a los centros sociales en su época de oro o soltar, sin ser irrespetuoso, verdades que se hablan a media voz, como aquella que dice que Pinglo "tocaba con la zurda y mal". O aconsejar con una leve sonrisa que "hay que tener cierta paciencia con los autores: hay quienes componen solo a la víbora, al tronco seco, porque no tienen otro lenguaje, y otros son como Pinglo, Alicia Maguiña, Serafina Quinteras o Juan Sixto Prieto".

Pero el compositor de 80 años de edad no apunta a un público nostálgico, sino que mira a los jóvenes. "La creatividad dentro de la cuestión tradicional es muy difícil, para hacer un tondero –que es creación del indígena costeño con influencia andina– me costó como dos años, hay que trabajar mucho. Eso espero de la juventud, que siga la tradición en vez de hacer vals balada o polka rock, que no es fusión sino confusión". Y más sabe el diablo por viejo, como dicen.

Datos
-El Heraldo Musical se transmite los domingos, a las 15:00 horas, a través de Radio Nacional del Perú (103.9 FM). La mitad del espacio se dedica a la música costeña y la otra, a lo andino.

-El invitado de honor para el domingo 13, fecha central de las celebraciones, será el guitarrista ayacuchano Raúl García Zárate.

Entradas más populares de este blog

35 años sin “Picaflor de los Andes”

Aniversario. Hoy se cumple un año más de la partida del cantor huancaíno Víctor Alberto Gil Mallma. Este cantor mayor de la música andina, falleció en La Oroya en 1975 y reunió a más de 100 mil personas en su sepelio. (Publicado el miércoles 14 de Julio de 2010 en el diario El Peruano)

Escribe: José Vadillo Vila


1. Los últimos días de su vida, “Picaflor de los Andes”" repetía que se iría muy lejos. Que se iba a morir. Dicen que la tristeza lo abrazaba desde que no pudo cantar en Concepción, durante la última gira que realizó y la gente lo pifió pensando que suspendía el espectáculo porque estaba borracho, pero “Picaflor” era un artista abstemio.

Lo habían llamado también el “Genio del Huaytapallana”, en alusión al nevado que bendice a Huancayo y el valle del Mantaro, esas tierras donde había nacido este “huanca hualash” (“hombre huanca”) y a la que cantaba con una voz que no ha sido igualada, según sus seguidores.

Yo soy huancaíno por algo / Conózcanme bien, amigos míos (...) Conózca…

Acto de soledad

Con 75 años de edad y 53 de carrera en las tablas, al actor y director Edgar Guillén le acompañan sus recuerdos. Cuestionarse la existencia y la actuación le permitieron darle fortaleza a los unipersonales, donde dictó cátedra. (*)
Texto y foto: José Vadillo Vila
1. Hace tiempo que Guillén no aparece en las páginas culturales. Estira sus manos huesudas, su amable cara de sonrisa larga; saluda. Se excusa, pero "a estas alturas de mi vida ya he perdido la noción del tiempo; me gusta no estar al día con la fecha", dice. Serán entonces dos o tres años que cerró el ciclo de hacer teatro en su casa, en Pueblo Libre. Fue una larga temporada, llena de aplausos, de obras y personajes, de charlas sobre su quehacer, que inició el 13 de noviembre de 1993. Cuando cerró el telón, sintió la liberación. Entonces empezó a viajar, a presentarse en locales alternativos.           Ahora acaricia a "Misha", la gata egipcia que ronronea y se adormece sobre los muebles de la sala donde aye…

En la piel del policía

El escribidor de este blog participó del primer taller vivencial de la PNP, Yo periodista, tú policía. Se realizó el 21 de noviembre en la Escuela de Oficiales PNP en Chorrillos y, del 22 al 24, en la Escuela Técnica Superior PNP en Mazamari, Junín.

José Vadillo Vila
Foto: cortesía de Luis Gonzáles Taipe
(Publicado en el diario El Peruano el 11 de diciembre de 2007)




El bautizo
-¡Cuerpo a tierra! -gritó "Pacolo", nuestro instructor. Y los estrenados uniformes de campaña se fueron al demonio; a besarse con el barro, las piedras y el polvo.

Nos esperaban 200 metros entre la pista de aterrizaje y la base antisubversiva de la PNP en Mazamari. La voz del instructor resonó de nuevo, "¡¿cómo está esa moral?!" La sección de 23 periodistas debía de rampear respondiendo, con voz fuerte y clara, que "¡Alta, altísima, como el sol y las estrellas. El combatiente no nace, se hace. Lo posible está hecho; lo imposible, lo haremos!".

Cuando uno rampea, y el sol cae sobre tu nuca…