Ir al contenido principal
La noche que Lima se hizo bonjoviana


Luego de 17 años de espera, finalmente el cuarteto más famoso de de Nueva Jersey llegó a Lima. Hizo vibrar a más de 50 mil almas apretujadas en el estadio San Marcos. (Publicado en www.andina.com.pe, el 30 de setiembre de 2010)

Escribe: José Vadillo Vila / foto: Rubén Grandez

“Are you with me?” (“¿Están conmigo?”), preguntaría repetidamente Jon Bon Jovi a lo largo del concierto, midiendo a esa masa humana que repletó el estadio de la universidad de San Marcos y tarareaba la mayoría de las canciones de la banda de pop rock más famosa de Nueva Jersey, la que por primera vez visitó nuestro país.

-“Lima, Peru, are you with me? Show we what you have!” (Lima, Perú, ¿estás conmigo?, ¡enséñame qué tienes para mí”) -pediría el blondo vocalista antes de empezar la tercera canción de la noche, “You give love a bad name”.

La cita de anoche fue dos horas y pico de intenso show, en la que la banda norteamericana que ha vendido más de 120 millones de discos hizo un repaso apretujado de sus 27 años de trayectoria, lo que en su caso se traduce en pegajosas baladas y rocanrol.

El concierto se inicio minutos después de las nueve de la noche. Las tres pantallas gigantes de alta resolución se encendieron entonces bosquejando un círculo en cuyo interior se dibujaría la figura de los cuatro músicos

Abrieron el show con “Blood on blood”, de su superventas New Jersey (1988); de ahí saltaron a “We weren’t born to follow”, corte de su undécimo álbum y motivo de la gira, The Circle (2009).

Media hora antes de su presentación, el ex vocalista de Zen, Jhovan Tomasevich, se encargó de “talonearlos” con una buena performance, cantando los éxitos de su antigua banda y las novedades de su etapa en solitario, mientras miles de personas, de diversas edades, continuaban ingresando como hormigas al estadio sanmarquino.

En el público había desde cuarentones hasta niños. Gente que había esperado al grupo que en los ochenta se llevó a los bolsillos la fama con éxitos como “Bad name” o “I’ll be there for you”, fueron recompensadas por su larga espera. También estaban los que conocieron al Bon Jovi de los noventa y los que los han descubierto recién esta década.

Un perfecto juego de luces y cámaras se encargaban de mostrar al cuarteto de los viejos amigos de siempre: el mediático Jon Bon Jovi, el guitarrista Richie Sambora (ya rehabilitado de las drogas), Tico Torres en las baquetas y el tecladista David Bryan, acompañados de dos músicos de apoyo para la gira.

El paso de los años se nota en los Bon Jovi, que también aprovecharon para regalar “Lost Highway”, “When we were beautiful” y los estribillos pegajosos de temas como “It’s my life”.

A estas alturas de su carrera, los Bon Jovi pueden darse el lujo de diseccionar sus canciones. Tomaron su clásico “Bad medicine”, a la mitad versionaron “Pretty Woman” del melancólico eterno Roy Orbison y “Shout”, popularizado por Los Beatles.

El paso de los años y la vida excesiva no ha bajado la calidad musical de Sambora, quien cantó el éxito “Lay your hands on me” con un fondo de vitrales de iglesia, mientras Jon Bon Jovi se alistaba enfundado en otra casaca negra para reaparecer por segunda vez en escena y cantar el citado “I’ll be there”, darle paso al nuevo “What do you got”, que el propio cantante juró será el próximo éxito de la banda.

Luego siguieron con el alegre “Have a nice day”, “Who says you can’t go home” y el febril “Keep the faith”. Minutos antes de las once, la banda hizo un amago de despedida, y volvió al minuto para regalar el tema con reminiscencias cowboy, “Wanted dead or alive”, el celebrado “Livin’ on prayer”.

En esta última canción se vio en las pantallas escenas del video filmado por dos jóvenes peruanos, quienes ganaron el concurso que en cada país realiza la banda como parte de la promoción de su gira.

Luego Bon Jovi tomó la bandera peruana que en vez de escudo nacional tenía el escudo de la banda; se probó un chullo mientras sus cinco compañeros alistaban los acordes de “Always”. Fue un final melancólico para un concierto pulcro, esperado por muchos años.

Entradas más populares de este blog

35 años sin “Picaflor de los Andes”

Aniversario. Hoy se cumple un año más de la partida del cantor huancaíno Víctor Alberto Gil Mallma. Este cantor mayor de la música andina, falleció en La Oroya en 1975 y reunió a más de 100 mil personas en su sepelio. (Publicado el miércoles 14 de Julio de 2010 en el diario El Peruano)

Escribe: José Vadillo Vila


1. Los últimos días de su vida, “Picaflor de los Andes”" repetía que se iría muy lejos. Que se iba a morir. Dicen que la tristeza lo abrazaba desde que no pudo cantar en Concepción, durante la última gira que realizó y la gente lo pifió pensando que suspendía el espectáculo porque estaba borracho, pero “Picaflor” era un artista abstemio.

Lo habían llamado también el “Genio del Huaytapallana”, en alusión al nevado que bendice a Huancayo y el valle del Mantaro, esas tierras donde había nacido este “huanca hualash” (“hombre huanca”) y a la que cantaba con una voz que no ha sido igualada, según sus seguidores.

Yo soy huancaíno por algo / Conózcanme bien, amigos míos (...) Conózca…

Acto de soledad

Con 75 años de edad y 53 de carrera en las tablas, al actor y director Edgar Guillén le acompañan sus recuerdos. Cuestionarse la existencia y la actuación le permitieron darle fortaleza a los unipersonales, donde dictó cátedra. (*)
Texto y foto: José Vadillo Vila
1. Hace tiempo que Guillén no aparece en las páginas culturales. Estira sus manos huesudas, su amable cara de sonrisa larga; saluda. Se excusa, pero "a estas alturas de mi vida ya he perdido la noción del tiempo; me gusta no estar al día con la fecha", dice. Serán entonces dos o tres años que cerró el ciclo de hacer teatro en su casa, en Pueblo Libre. Fue una larga temporada, llena de aplausos, de obras y personajes, de charlas sobre su quehacer, que inició el 13 de noviembre de 1993. Cuando cerró el telón, sintió la liberación. Entonces empezó a viajar, a presentarse en locales alternativos.           Ahora acaricia a "Misha", la gata egipcia que ronronea y se adormece sobre los muebles de la sala donde aye…

En la piel del policía

El escribidor de este blog participó del primer taller vivencial de la PNP, Yo periodista, tú policía. Se realizó el 21 de noviembre en la Escuela de Oficiales PNP en Chorrillos y, del 22 al 24, en la Escuela Técnica Superior PNP en Mazamari, Junín.

José Vadillo Vila
Foto: cortesía de Luis Gonzáles Taipe
(Publicado en el diario El Peruano el 11 de diciembre de 2007)




El bautizo
-¡Cuerpo a tierra! -gritó "Pacolo", nuestro instructor. Y los estrenados uniformes de campaña se fueron al demonio; a besarse con el barro, las piedras y el polvo.

Nos esperaban 200 metros entre la pista de aterrizaje y la base antisubversiva de la PNP en Mazamari. La voz del instructor resonó de nuevo, "¡¿cómo está esa moral?!" La sección de 23 periodistas debía de rampear respondiendo, con voz fuerte y clara, que "¡Alta, altísima, como el sol y las estrellas. El combatiente no nace, se hace. Lo posible está hecho; lo imposible, lo haremos!".

Cuando uno rampea, y el sol cae sobre tu nuca…