Ir al contenido principal

Andino del Sol Naciente

Shin Sasakubo ha editado este año cuatro discos de música andina. Actualmente realiza una gira por el Japón con repertorio peruano.

Texto: José Vadillo Vila / Foto: Cortesía Elsa Ishii
(Publicado el miércoles 03 de octubre en el diario El Peruano)


Sus trinos son intensos, a la vez de novedosos. Saben al “rincón de los muertos”, pero el oído afinado en las lides del huaino ayacuchano descifrará más de una peculiaridad en el toque que imprime Shin Sasakubo a las seis cuerdas de la guitarra andina.
Shin le ha robado un tiempo a sus conciertos en el Japón y responde por correo electrónico a nuestra curiosidad: ¿Cómo un guitarrista japonés de 24 años de edad está inmerso en las aguas de la música andina peruana?
“La música andina está desde siempre en mi memoria y mi corazón. He recorrido muchos lugares de su gente un valioso legado que debo preservar, y por eso la seguiré tocando.”
Su inspiración principal son “los sonidos del pueblo (andino)”, “la música de trabajo, de la chacra; de la gente que convive con la naturaleza. La música que palpita con ellos en cada momento de sus vidas, que tiene alma; música que está viva, que tiene elementos únicos, que solo están allí, y no se encuentran en ningún otro lugar del mundo”.
De él, Raúl García Zárate, el elegante de las cuerdas ayacuchanas, ha dicho: “Posee cualidades excepcionales para interpretar la música tradicional del Perú”; y Jaime Guardia dice: “Ejecuta la guitarra ayacuchana con mucha propiedad.”
Manuel Silva, “Pichincucha”, lo califica de “artista muy disciplinado y con mucha proyección”. Y el “demonio” de la guitarra andina, Manuelcha Prado, refiere: “Paciente y tenazmente se sumerge, cada vez con mayor propiedad, en el mundo mágico y terrígena de la música peruana.”
A Shin, por su parte, le gusta interpretar a compositores peruanos como Theodoro Valcárcel y Armando Guevara Ochoa. “Me extraña y apena que sus obras se incluyan poco en el repertorio de músicos peruanos.” (A nosotros no). Le gusta el trabajo de Édgar Valcárcel, Francisco Pulgar Vidal y Celso Garrido Lecca; y de los más nuevos Fico Tarazona y Nilo Velarde. “Realmente, hay un sinnúmero de compositores, cuya obra no tiene el reconocimiento que se merece.”
Aunque en Lima halló a la mayoría de los maestros de guitarra andina, él prefirió viajar a las comunidades ayacuchanas que no están en las rutas turísticas, sino en las artísticas. “No sólo para aprender la música, sino para aprender de la convivencia, del sentir, de la cadencia, del mundo y del hombre andino”, dice este japonés cuyas manos en el contacto con el diapasón de la guitarra hablan de la vivencia de los pueblos andinos.
¿Cómo te ves de aquí a unos años? “En verdad, no sé. Vivo, exploro, aprendo... y sigo adelante.” Oído a su música, porque tal vez se convierta en el próximo maestro de la música andina peruana.

Discografía
Amanqaycha (2005); Ayacucho-20 memorias (2006); Alma de la guitarra (2006); Runa simi, a dúo con la cantante Ellen Burhum (2007); Vírgenes del sol (2007), Ayacucho I-Tradicional (2007), en que incluye algunas de las piezas más populares y famosas de la tradición musical ayacuchana; y Ayacucho II-Kirwayo (2007), con obras para guitarra andina del compositor Daniel Kirwayo.

Entradas más populares de este blog

35 años sin “Picaflor de los Andes”

Aniversario. Hoy se cumple un año más de la partida del cantor huancaíno Víctor Alberto Gil Mallma. Este cantor mayor de la música andina, falleció en La Oroya en 1975 y reunió a más de 100 mil personas en su sepelio. (Publicado el miércoles 14 de Julio de 2010 en el diario El Peruano)

Escribe: José Vadillo Vila


1. Los últimos días de su vida, “Picaflor de los Andes”" repetía que se iría muy lejos. Que se iba a morir. Dicen que la tristeza lo abrazaba desde que no pudo cantar en Concepción, durante la última gira que realizó y la gente lo pifió pensando que suspendía el espectáculo porque estaba borracho, pero “Picaflor” era un artista abstemio.

Lo habían llamado también el “Genio del Huaytapallana”, en alusión al nevado que bendice a Huancayo y el valle del Mantaro, esas tierras donde había nacido este “huanca hualash” (“hombre huanca”) y a la que cantaba con una voz que no ha sido igualada, según sus seguidores.

Yo soy huancaíno por algo / Conózcanme bien, amigos míos (...) Conózca…

Acto de soledad

Con 75 años de edad y 53 de carrera en las tablas, al actor y director Edgar Guillén le acompañan sus recuerdos. Cuestionarse la existencia y la actuación le permitieron darle fortaleza a los unipersonales, donde dictó cátedra. (*)
Texto y foto: José Vadillo Vila
1. Hace tiempo que Guillén no aparece en las páginas culturales. Estira sus manos huesudas, su amable cara de sonrisa larga; saluda. Se excusa, pero "a estas alturas de mi vida ya he perdido la noción del tiempo; me gusta no estar al día con la fecha", dice. Serán entonces dos o tres años que cerró el ciclo de hacer teatro en su casa, en Pueblo Libre. Fue una larga temporada, llena de aplausos, de obras y personajes, de charlas sobre su quehacer, que inició el 13 de noviembre de 1993. Cuando cerró el telón, sintió la liberación. Entonces empezó a viajar, a presentarse en locales alternativos.           Ahora acaricia a "Misha", la gata egipcia que ronronea y se adormece sobre los muebles de la sala donde aye…

En la piel del policía

El escribidor de este blog participó del primer taller vivencial de la PNP, Yo periodista, tú policía. Se realizó el 21 de noviembre en la Escuela de Oficiales PNP en Chorrillos y, del 22 al 24, en la Escuela Técnica Superior PNP en Mazamari, Junín.

José Vadillo Vila
Foto: cortesía de Luis Gonzáles Taipe
(Publicado en el diario El Peruano el 11 de diciembre de 2007)




El bautizo
-¡Cuerpo a tierra! -gritó "Pacolo", nuestro instructor. Y los estrenados uniformes de campaña se fueron al demonio; a besarse con el barro, las piedras y el polvo.

Nos esperaban 200 metros entre la pista de aterrizaje y la base antisubversiva de la PNP en Mazamari. La voz del instructor resonó de nuevo, "¡¿cómo está esa moral?!" La sección de 23 periodistas debía de rampear respondiendo, con voz fuerte y clara, que "¡Alta, altísima, como el sol y las estrellas. El combatiente no nace, se hace. Lo posible está hecho; lo imposible, lo haremos!".

Cuando uno rampea, y el sol cae sobre tu nuca…